PANAMA PAPERS: Un francés en Panamá

Written by | Crónica, Entrevista

La prensa nacional consumió el mes de abril concentrada en el escándalo de los Papeles de Panamá, mientras el gobierno aún hace lo que puede para sortear el impacto negativo de las revelaciones periodísticas que involucran el bufete de uno de sus más cercanos amigos. El consultor Fabrice Desitter, visitante temporal, fustiga el rol de gendarme de Francia y expone el fracaso de su sistema fiscal y social en defensa de Panamá.

Por: Jorge Iván Mora

Fotografía: Emerson Bonilla Llanos

A diferencia del Gendarme en Nueva York, aquella inolvidable comedia del cine francés  interpretada por Louis de Funés (Cruchot) por allá en 1965, quien llegó a la capital del mundo a representar a su país en un Congreso Internacional de Agentes de Policía, en donde aparece su hija Nicole de polizón, por lo cual el gendarme se empeña en que vuelva a Francia, el consultor Fabrice Desitter, vino a Panamá por primera vez en el año 2011 pero porque, según él, su amigo Patrick Boudin escapó de Venezuela con su esposa y llegó a Panamá, puesto que el poder amenazó la compañía donde ella trabajaba. Abandonaron el país como muchos de los empleados de dicha empresa que salieron en 2010.

De modo que Desitter no es el gendarme Cruchot, ni menos se parece, ni tiene una hija polizón que quiere que regrese a Francia. No se siente cómodo diciendo: ¡yo soy francés! por lo que prefiere decir que es europeo, le gustaría vivir en América Latina y por suerte su amigo Boudin no llegó a Panamá de polizón.

Fabrice Desitter es asesor de empresas en auditorías, formación logística y comercio exterior, llegó a encontrase con su amigo recién llegado de Venezuela y el asombro fue que encontró un país muy simpático y con oportunidades muy buenas.

Su primer contacto fue con la Universidad Latina para dar pasantías o maestrías de comercio exterior y logística y a partir de allí, viene a Panamá a cumplir con sus compromisos académicos y los que derivan de su actividad como asesor de empresas en inversión y oportunidades de negocios. Si se suman los días, permanece en el istmo no más de mes y medio al año, aunque venga entre dos y cuatro veces, y el resto es atender a las compañías que asesora en Europa o las que requieren sus servicios en Suramérica.

Como su labor es brindar experiencias profesionales, estudiar casos reales de empresas y en la academia complementar los saberes teóricos con ejemplos de empresas, fue abordado por la Cámara de Comercio Franco-Panameña en donde se dispuso a dictar una conferencia de interés muy actual, “Panamá, Plataforma Logística Mundial”, en la que abordó temas como la definición de la logística física moderna, requisitos de los clientes, evolución de la demanda del mercado hacia 3PL y 4PL (conceptos de externalización operacional (3PL) y de la administración estratégica de la cadena de suministro  (4PL), además de ejemplos profesionales reales.

Y en un tercer bloque se refirió a Panamá como hub logístico mundial, bondades brindadas por Panamá y ejes de mejora de la oferta panameña. Todo esto en medio de los espasmos, alborotos y silencios maliciosos del escándalo periodístico del momento “Los papeles de Panamá”.

Pero si bien Fabrice Desitter es todo esto en materia de conocimiento logístico y comercio exterior, también lo es que estudió Derecho y obtuvo una licenciatura en Derecho Privado y especializaciones en Derecho Internacional y Logística.  Nació en Auchel, un pueblo del norte de Francia que no ha tenido jamás más de 10 mil habitantes y vive en otra comuna más hacia el centro norte del país, Somloire, un pueblo de castillos y aires templados en donde tiene su bufete o como se precisa en estricto francés, cabinet.

Desde allí asesora a una de las firmas más prestigiosas compañías en innovación tecnológica y editorial digital, Lamy Wolters Kluwer, acreditada por crear softwear de gestión para abogados, así como otras herramientas que hace más eficiente el tratamiento de la información.

 

Europa y los Papeles de Panamá

La mañana que Fabrice Desitter estaba justamente con su amigo Patrick Boudin en la Librería Cultural Portobelo, al final de vía Argentina, Los Papeles de Panamá estaban al rojo vivo. Ambos franceses parecían sentirse más cómodos haciendo la connotación un tanto satírica de ser vistos  como ciudadanos europeos, antes que franceses. No comparten la severidad del país galo en el tratamiento a Panamá y dejaron saber su malestar por el daño que se estaba haciendo al istmo señalándolo de paraíso fiscal, mientras Europa es ejemplar en destinos opacos para ocultar dinero.

Al facilitar este encuentro en un espacio abierto del hotel Sheraton, frente a las instalaciones de Atlapa, Fabrice Desitter no solo narró sus experiencias de consultor internacional en logística y comercio exterior, sino que insistió en criticar la política fiscal francesa y su manejo con Panamá. “En Francia creemos que el sistema fiscal y social es el mejor del mundo”.

Y destacó que Francia ya no es un ejemplo. “Es una economía que tiene más de seis millones de parados (desempleados que cuestan un dineral a las finanzas  del Estado), el endeudamiento es enorme, porque para que el Estado funcione hay que hacer préstamos  a entidades como el Fondo de Pensiones de los Estados Unidos, a los bancos o a los países árabes,  donde existe un enlace no muy claro con Kwait y Arabia Saudí”.

Su posición crítica pudiera parecer la de un político ideológicamente comprometido con una ideología contraria a la que rige los destinos de Francia hoy día. Pero en materia de manejos fiscales  no parece distinguir entre los desatinos cometidos por el anterior jefe de gobierno, Nicolás Sarcozy, de  centro derecha, y el actual Francois Hollande, representante del socialismo francés. Sostiene que el sistema social fracasó y el sistema fiscal es lo peor. “Quitan a los asalariados casi el 70% del salario bruto y el ITBM es del 20%, mientras que la gasolina cuesta dos veces más que la que se vende en Panamá”.

Su reclamo naturalmente es ideológico. Su idea del manejo fiscal no es esa que practica el gobierno. Pero también es parte de una afectación directa. El año pasado su cabinet le otorgó una remuneración de ocho mil euros y ahora resulta que el estado le está quitando de ese aumento cerca de seis mil 500 euros; por lo tanto, no es un ciudadano feliz. “Es un asco total. Maltratan a los empresarios y a las empresas. Es mi punto de vista. En 15 años nos vamos a parecer a Venezuela”, subraya sin vaguedades.

Entonces, saca a relucir su racionalismo indicando que estas son pruebas que no se pueden refutar. “El sistema fiscal francés es un fracaso y no veo por qué hay que incomodar a los panameños”.

Otro factor de Panamá que es importante para Desitter  es su tamaño poblacional de casi cuatro millones de habitantes. Señala que cuando se habla de corrupción no hay que salir de Europa. “Son asuntos calientes”, dice, entonces enumeró una serie de situaciones conocidas públicamente: el escándalo de la FIFA, los puntos oscuros de las cuentas electorales del pasado presidente de Francia, los casos DSK, Tappie/Lagarde, el peso de los “lobbies” en Bruselas… Los índices de corrupción dados por el sitio web Transparency Internacional son para Francia 70 y España 58 (100 puntos significan una transperencia total). Se puede descargar desde  http://www.visualiserlacorruption.fr/home los casos que fueron condenados en Francia.

Al hacer referencia al conjunto de países europeos, señala que la competencia fiscal es muy fuerte. Alemania puede tener una oferta tributaria de hasta un 20% o más de incentivo fiscal para la instalación de empresas que Francia o España. “En términos fiscales y sociales, los países miembros de la Unión Europea se llevan entre sí mismos una guerra sin piedad”. Relata que todavía, unos países no practican salario mínimo, muy bajas cargas soportadas por los empresarios. Inglaterra, defendiendo su particularidad en estos, amenazó a  Europa de salir de la Comunidad, concluye en su argumentación crítica.

Condena el silencio de los Estados Unidos o sus balbuceos tímidos relacionados con el tema de los dineros opacos y dice que los norteamericanos no hablan de sus paraísos fiscales. “Parece una campaña política con un impacto negativo sobre Panamá y el pretexto es para hacer votar nuevas leyes fiscales en tiempo rápido”.

Tiene claro que en el caso de Panamá Papers, no se puede señalar a los abogados como culpables de evasión tributaria. Tenemos que recordar unos conceptos fundamentales, dice. Y enuncia que el abogado es un mandatario que responde de su falta propia respetando las leyes de su país de residencia. Esto significa que no tiene responsabilidad en cuanto a los actos fraudulentos de sus clientes.

Advierte de que incluso, el valor compartido en países democráticos y de derecho es la presunción de inocencia. “Sin duda alguna, los periodistas superaron su rol y sus competencias”, sentencia y pregunta: «¿Cómo se puede acusar y condenar a personas morales y físicas sin cualquier proceso judicial y sin garantizarle un derecho de defensa y contesta?».

Refiere que en materia de fiscalidad, se aplica, de manera casi universal, el concepto de ´territorialidad del impuesto´. “Esto significa que se aplica la ley del país en donde produce efectos el negocio sin enlace con el país de procedencia de las partes.

Destaca que fraude fiscal y optimización fiscal son dos cosas distintas. “Optimizar los resultados de una empresa y de un negocio es el reflejo y deber de cualquier empresario. Y la optimización fiscal se realiza aprovechando de leyes vigentes más ventajosas como, por ejemplo, aquí en Panamá, la ley 41…”.

Y puntualiza que cada país disfruta de soberanía. Por consecuencia, los demás países como Francia no pueden y no tienen que imponernos sus sistemas sociales y fiscales internos. “Esto se llama, según mi punto de vista, neocolonialismo”.

Vuelve a la autocrítica como europeo o como francés o como consultor profesional venido del otro lado del Atlántico, menos como gendarme: “Negamos qué pasa en nuestros países y acusamos a los demás”. Y termina con una confesión que aparenta indignación: “Si yo pudiera vivir en América Latina, lo hago. Estamos cansados de muchos impuestos en Francia. No sabemos con qué salsa nos van a comer”. Quiere señalar de algún modo lo que mucha gente hace, perseguida por las políticas tributarias de sus respectivos países: buscar lugares seguros de sus pequeños o grandes capitales. Como para insistir en el debate de si las sociedades off shore son ilegales y los países que las toleran son paraísos fiscales.

No deja de ser cierto que Francia parece querer practicar su sistema de gendarmería con Panamá. Pero hay ciudadanos como Fabrice Desitter que no lo aprueban. Vino a Panamá no como gendarme, y mucho menos de polizón.

Last modified: 21/12/2018

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

loading
Big Buck Bunny
00:00
--
/
--
youtube play
vimeo play

Marketing Xtrategy

  • Tocumen, S. A.
    Tocumen, S. A.
  • MARKETING XTRATEGY / RON ABUELO 12 AÑOS
    MARKETING XTRATEGY / RON ABUELO 12 AÑOS
  • MARKETING XTRATEGY / LG ELECTRONICS
    MARKETING XTRATEGY / LG ELECTRONICS
  • MARKETING XTRATEGY / LG
    MARKETING XTRATEGY / LG
  • MARKETING XTRATEGY / AMPYME
    MARKETING XTRATEGY / AMPYME
  • Marketing Xtrategy / Encuentra24 y Tambor
    Marketing Xtrategy / Encuentra24 y Tambor
  • Caja de Ahorros
    Caja de Ahorros
  • Instituto Nacional de la Mujer
    Instituto Nacional de la Mujer
  • Cable and Wirless Panamá
    Cable and Wirless Panamá
  • Autoridad de Turismo de Panama
    Autoridad de Turismo de Panama
  • Super Xtra Nueva Imagen
    Super Xtra Nueva Imagen