Los retos ineludibles del nuevo Gobierno

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El nuevo gobierno tiene ante sí grandes desafíos que debe enfrentar con pies de plomo para que sus primeros cien días sean de expectativas positivas y evitar un rápido descontento popular. El presidente electo, Laurentino Cortizo, señaló que abordará con mano firme cinco aspectos vitales para el país: reactivación económica, Caja de Seguro Social, turismo, reforma constitucional y educación. De ellos, ahora evaluaremos cuatro, y dejaremos la educación para un próximo análisis, debido a la gran importancia que reviste para el país.

Por: Hugo Santaromita

Las expectativas generadas por el Gobierno entrante forman parte del ejercicio que cada cinco años discurre cuando hay un cambio de mando al frente del Estado panameño. En la recién concluida campaña electoral, la mayoría de los candidatos centró su oferta de gobierno en pilares tan importantes como la reactivación económica, el turismo, la educación, la reforma constitucional y la Caja del Seguro Social (CSS), amén de otros temas de relevancia como el agua y la agroindustria. Parte de las esperanzas descansan en la premura con la cual deberá actuar el nuevo gabinete del presidente Cortizo, a fin de reducir el pesimismo que domina a ciertos sectores de la economía y de la sociedad en general.

La Caja del Seguro Social es la gran “papa caliente” de la nueva administración, que, ahora mismo, presenta un déficit actuarial de 13 mil millones de dólares, con lo cual se hace cuesta arriba garantizar el pago de las pensiones para los jubilados. Y cada año va subiendo ese déficit, porque hay una enorme cantidad de personas que espera jubilarse con el sistema de beneficio definido o “solidario”, el que prevalecía anteriormente. La CSS tiene un estimado de 5 mil millones de dólares de reserva en activos, que incluyen edificios, equipos, fondos en el banco e inversiones, pero si éstos se cruzan con los 13 mil millones de déficit, el neto es de 8 mil millones deficitarios, sin contar las obligaciones de los que se jubilen en los próximos 20 años. El dinero del sistema nuevo, llamado Mixto, no se puede tocar porque son las cuentas bancarias de cada uno de los afiliados que se acogieron a este nuevo modelo.

César Tribaldos estuvo 20 años como miembro de la junta directiva de la CSS, los primeros 15 en representación de la Cámara de Comercio y los otros cinco, en representación del entonces contralor, Alvin Weeden. Tuvo la dicha de estudiar el tema de los jubilados y pensionados al llegar a la CSS, cuando aún estaba el régimen militar. Luego volvió en la época de Endara y desde entonces advirtió el problema de que el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte estaba en un momento de crisis, y que si no se hacía nada, en dos años

no iba a haber plata para pagarles a los pensionados. “Entonces era impostergable cambiar la ley para eliminar las jubilaciones anticipadas y aumentar la edad de 55 a 57, las mujeres, y de 60 a 62 años, los hombres”, rememora Tribaldos.

Recuerda que cuando hicieron los cálculos, los actuarios internacionales no tomaron en cuenta que se dejaron de pagar cuotas por cinco años, al rebajar el período de cotizaciones. “Eso fue una acción populista que, al final, ha afectado la eficiencia del sistema. Al principio nadie cuestionó la medida, pero cinco años después se dieron cuenta del error y, entonces, decidieron tomar la segunda partida del décimo tercer mes, que era para financiar la construcción de viviendas de bajos recursos. Se la quitaron al MIVI para dársela a la CSS, pero tampoco hicieron los ajustes debidos de la edad de jubilación”, explica Tribaldos.

Para el experto, se imponen ajustes paulatinos del período de cotización de 20 a 25 años y, luego, posiblemente, aumentarlo a 30 años. Tribaldos, por ejemplo, señala que se pensionó a los 62 años, luego de 42 años de cotizaciones y, con todo y eso, ya ha cobrado más de lo que le aportó el sistema solidario en 42 años de cuotas, que considera obsoleto.

La reforma a la Ley 51 de la CSS, que se aprobó en 2005 en la Asamblea, es la que está vigente hoy en día y arroja que el sistema tenía sólo 10 años de vida. Hoy, ese lapso ya fue superado ampliamente y el modelo resulta insuficiente para soportar la carga de pensionados. “El crecimiento del país entre 2009 y 2015, de 7 u 8%, hizo que se extendiera el tiempo y la gente olvidara el problema. El gobierno de Martinelli nunca quiso que se auditara porque no deseaba que salieran a flote los problemas en medio del boom económico”, rememora.

En el año 41, cuando se creó la Caja del Seguro Social, la relación era de 14 cotizantes contra un pensionado y las familias eran de 6, 8 y 10 personas, y el único que trabajaba era el papá. Así que al final eran muchas personas que aportaban para la jubilación del papá. “Con el tiempo, cada vez las familias son más pequeñas y, si acaso, tenemos dos hijos por familia, con papá y mamá que trabajan, mientras la cifra se ha reducido a 2.8 cotizantes por cada pensionado. No hay suficientemente gente para aportar y lo peor es que ahora papá o mamá duran un promedio de 20 a 25 años pensionados, luego de aportar durante 20 años”, precisa el especialista.

A juicio de Tribaldos, el problema de la CSS es demográfico y estructural que ya no resulta efectivo, porque ya colapsó. “Dejó de ser solidario –dice- porque cada vez le va a exigir más a las nuevas generaciones. Era llamado así porque una generación estaba pagando el costo de la otra generación”. El costo actual anual aproximado de pensiones es de 1,600 millones de dólares, sin contar con los jubilados que están pidiendo aumento, y que no pagaron lo suficiente para recibir las pensiones que tienen.

En 2017 el Estado aportó a la CSS, entre los tres programas, 490 millones de dólares, pero el total de subsidios sumaron 1,500 millones de dólares, y la ACP aportó 1,600 millones. No hay de dónde sacar más. “Pareciera que el Estado va a tener que pagar ese déficit, lo que va a traer como consecuencia un aumento en los impuestos”, evalúa Tribaldos, quien agrega que es necesario hacer cambios paramétricos en la edad de jubilación, y subirla escalonadamente de dos en dos años, para finalmente ajustarla en 62 años o 65 años. “El sistema no aguanta más. Hay que hacer una campaña didáctica para que la gente entienda la necesidad de una reforma”, finaliza.

Se impone la reactivación

Domingo Latorraca, experto económico y socio de Deloitte Panamá, señala que se puede hablar de reactivación económica para ciertos sectores, que lo ideal es que se discuta con el sector privado qué medidas se pueden tomar para dinamizar esos rubros. “Sería injusto generalizar y  decir que toda la economía debe reactivarse porque no es así”, señaló. Hay actividades relacionadas con lo externo que están creciendo fuertemente y, con la diversificación de la economía panameña se puede esperar un crecimiento de cerca del 5%, aun cuando ciertas actividades internas están atravesando grandes dificultades como, por ejemplo, la construcción, el turismo y el comercio al por menor.

“Gracias a la diversificación de la economía panameña, no vemos peligro en una caída estruendosa, precisamente por los resortes que la caracterizan y por la variedad de actividades que se realizan”, sostiene convencido Latorraca, quien se ufana en decir que no es típico que un país goce de tanta diversificación en su economía como Panamá. “Otros dependen de los commodities, o del petróleo, como Venezuela, o del cobre, como Chile. Nuestra economía tiene la robustez para poder sobreponerse a cualquier dificultad”, reconoce.

A su juicio, actividades como el Canal, los puertos, la logística, las telecomunicaciones y la minería contribuirán con un crecimiento del 5% en la economía, “uno de los mejores a nivel regional y muy seguramente mundial”. Recientemente, en la toma de posesión de la nueva directiva de la Cámara de Comercio fue de buen signo la presencia del presidente electo Laurentino Cortizo, algo que no había ocurrido en muchos años y que es un indicio muy potente para el sector privado, que ha reclamado mayor confianza y trabajo en conjunto, en las actividades económicas por parte del Gobierno, sin que ello signifiquen componendas por debajo de la mesa.

Opina que el turismo debe ser una actividad consistente, para la cual espera que el Gobierno le meta el pecho completo. “Es un rubro que reactiva muchas actividades conexas como los transportistas, los “tour” operadores, los guías turísticos, los restaurantes, el comercio al por menor, entre otros. El turismo debe ser una política de Estado, para el cual afortunadamente hay buena infraestructura y el país es relativamente seguro para los visitantes”, agrega.

Donde más hay que hacer –destaca– es en impulsar un mejor funcionamiento de las instituciones, entre ellas, el Órgano Judicial. “Es imprescindible reforzar la transparencia y la firmeza del Poder Judicial, que sea implacable contra todos aquellos que quieran trabajar al margen de la ley”, sostiene. Señala además, que se deben seguir haciendo esfuerzos por combatir la burocracia, la corrupción, el lavado de dinero y otros problemas que no dejan al país ser competitivo. No obstante, le preocupa que la proyección del desempleo se ubique en 6%, aunque en el pasado llegó a estar en 14%.

Advierte grandes desafíos en las áreas turística, logística y agrícola. En su opinión, es necesario hacer énfasis en la promoción turística del país creando una imagen sólida como destino, aprovechar la conectividad y el tránsito aéreo que tiene el país. No obstante, le preocupa que el peor índice de desarrollo social esté en la educación, un área en el cual se deberán hacer ingentes esfuerzos por mejorar. Para ello es fundamental hacer un inventario del capital humano disponible y hacer las transformaciones necesarias, sin prejuicio alguno.

El otro gran reto es la capacitación, sobre todo en los ciudadanos más jóvenes, que permita, incluso, que la mano de obra pueda movilizarse de un rubro a otro, en caso de que sea necesario. Sin embargo, Latorraca advierte: “No hay que desesperarse. La economía marcha sin sobresaltos. Ha habido peores años en el índice de desempleo. No puede ser el país perfecto donde no haya ciclos económicos. Todas las actividades tienen sus altas y bajas. La solución está literalmente en la educación y afortunadamente, hay suficiente diversidad en la economía como para estar pensando en algún desplome en el crecimiento”.

Cuando Latorraca fue viceministro de Economía y Finanzas, en 2001, no sólo el desempleo rondaba el 14%, sino que la economía estaba creciendo en apenas 0.2%. En esa época el PIB era de entre 10 a 12 mil millones y hoy está por encima de los 60 mil millones de dólares; es decir, que la economía se ha multiplicado por cinco. “Ha cambiado mucho el panorama. Hace veinte años la chequera de Panamá era muy delgada. Hoy tenemos más capacidad de pago”, sostiene, y agregó que hace dos décadas el endeudamiento del país estaba en un 70% y hoy ronda entre el 38% y el 40%.

Eso no quiere decir –plantea– que haya que llamarse a engaños. Es imprescindible reformar las instituciones, impulsar la educación y cerrar la brecha social. “La corrupción es una consecuencia de todo eso”, agrega el economista, cuya organización, Deloitte, tiene como propósito producir, no sólo un altísimo valor agregado a sus clientes, sino generar impacto en la vida en la comunidad y en todo entorno posible participando en un gran número de foros nacionales de discusión.

La polémica reforma constitucional

La reforma a la Constitución Nacional es uno de los temas que más interés despierta en la sociedad. Las recientes elecciones son prueba de ello. El doctor Rolando Murgas Torraza, uno de los notables, fue consultado por Pauta al respecto. El catedrático universitario, experto en derecho laboral, exmagistrado del Tribunal Electoral, explicó el camino que debe tomar la ruta de la reforma a la Constitución. Murgas sostuvo que “el país necesita un cambio constitucional profundo, llámese una reforma integral o una nueva Constitución. Las opiniones han estado divididas: un sector propone una constituyente originaria, es decir, que no tenga ataduras previas para elaborar un texto y partir del kilómetro cero. “Así ocurrió en 1945, cuando se puede decir que hubo un Gobierno de facto que coincidió con el final de la II Guerra Mundial y había un deseo de renovar el Estado”, señala Murgas.

Agregó que hay que hacer una fuerte campaña de docencia para explicar cuál es la diferencia entre una Constituyente paralela y la llamada originaria. La primera debe ser convocada y eso requiere de un pacto social para luego realizar una elección de la cual deberán salir los constituyentes. Para la paralela, en cambio, se debe generar primero un consenso porque es un proceso que necesita legitimidad política y social, que, a juicio de Murgas, tiene dos limitaciones que no tienen los otros métodos, incluido el de las dos legislaturas en una sola Asamblea: 1) no se pueden tocar los períodos de los órganos del Gobierno, y 2) no tiene efecto retroactivo, o sea, que lo que se cumplió con la Constitución anterior no se puede tocar. “Es una forma para evitar traumas en los logros obtenidos constitucionalmente en la sociedad, los cuales no pueden ser cambiados”, advierte Murgas.

Murgas argumenta que las Constituyentes originarias las hacen solamente aquellos gobiernos que saben que van a ganar, al momento de relegitimar los poderes. Lo hizo Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador y Morales en Bolivia. Sin embargo, el jurista señala que, en Panamá, el modelo que, quizá, tenga más aceptación por parte de los partidos políticos sea el de la Constituyente paralela, por las limitaciones que presenta, pero ni ésta ni la otra pueden convocarse si no hay una suerte de pacto nacional.

El método de las dos asambleas que se ha venido mencionando –considera Murgas– es para reformas puntuales, pero no es lo que el país está esperando; hay que incorporar normas que efectivamente enfrenten la corrupción. Redactar una Constituyente bajo el esquema de una Asamblea paralela requiere de un borrador anticipado; de lo contrario, el tiempo para la generación de una nueva Carta Magna, seis meses, no será suficiente. El jurista sostiene que el método ideal de las dos anteriores, sino el de dos legislaturas en la misma Asamblea, tal como lo plantea Cortizo, cada una dedicada a su función: una, a proponer y discutir las leyes normales de la República y, la otra, a redactar la nueva Constitución.

En Panamá, el tema de la reforma constitucional se planteó por primera vez cuando Ernesto Pérez Balladares ganó las elecciones con poco más del 30%, un porcentaje similar al obtenido recientemente por Nito Cortizo, compara el ex magistrado, quien señala que si se impone la segunda vuelta electoral como parte de la reforma, habría que alargar el período del actual presidente, ya que el posible balotage se realizaría dos meses después de las elecciones, como  generalmente se hace en los países donde se realiza esta práctica electoral.

Recuerda Murgas que el presidente Martín Torrijos se marchó dos meses antes, luego de un consenso logrado ese año. Ocurrió a la inversa de lo que hoy ocurriría con Cortizo, en caso de aprobarse una segunda vuelta electoral. En esa época se hizo una reforma con dos asambleas. Aquella reforma constitucional fue propuesta por Torrijos en 2003 durante su campaña electoral, quien sostuvo que esa iniciativa debía ser a partir del Gobierno de la entonces presidenta saliente Mireya Moscoso. Las reformas fueron aprobadas por la Asamblea que surgió a raíz de las elecciones de 2004 y fue sometida a dos rondas en legislaturas distintas, según establecía la Constitución.

y tenemos que actuar rápido, meterle velocidad”.

Señala Murgas, profesor titular de Derecho del Trabajo de la Universidad de Panamá, que matemáticamente no habría tiempo para que en dos meses se haga una segunda vuelta porque se redujo el período de transición de cuatro meses a menos de dos meses. “Eso es un detalle que hay que tener en cuenta, si hay un nuevo consenso entre las fuerzas políticas”, evalúa el especialista, quien señala estar de acuerdo con el presidente Cortizo de establecer dos legislaturas en la próxima Asamblea y luego de redactada la Constitución, un referéndum.

Sostiene que el tema de la segunda vuelta hay que madurarlo mucho más porque depende de los contactos y reuniones que tengan los partidos políticos. “El tema surge de manera reactiva ante el bajo porcentaje obtenido por el presidente Cortizo, que casualmente también ocurrió en el pasado con Pérez Balladares, ambos del PRD, pero el día de mañana le podría ocurrir a otros partidos”.

El experto no cree oportuno entrar a rediseñar el sistema electoral en la nueva Constitución. Sostiene que se puede discutir después, de una manera más reposada y menos reactiva. “En esta ocasión –añade– se postularon demasiados candidatos en circuitos uninominales, lo que provocó que la mayoría de las alcaldías ganadas por el PRD es obtenida con mucho menos del 50% de los votos. Eso hace que haya que centrar la discusión primero en el tema de los circuitos electorales”.

Murgas Torraza obtuvo el título de Maestro de Enseñanza Primaria, en la Escuela Normal “Juan Demóstenes Arosemena”, con elevadas notas sobresalientes. Egresó luego con el título de Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, en la Universidad de Panamá, con el más alto índice académico de dicha Facultad. Esto le permitió ganarse una beca especial para realizar estudios de post-grado en Italia, donde obtuvo el Doctorado en Derecho Laboral, con el índice más alto de la Universidad de Roma. Cuando ejerció las funciones como ministro de Educación y Trabajo y como decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y como rector encargado de la Universidad de Panamá, dejó plasmada una fecunda labor constructiva.

Murgas recalca que los problemas del país son de tal profundidad que se requeriría una vía más amplia para una Constitución como tal. Fue enfático en que esto no es el remedio para la crisis institucional. “La Constitución y su eventual reforma es un instrumento, el reto es cambiar la ética de los políticos y de los ciudadanos”, finaliza.

El bastión del turismo

Annette Cárdenas es la directora y representante de la Cámara de Turismo –la “Camarita 13”- dentro de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (CCIAP), donde interactúan 15 cámaras que representan a igual números de sectores económicos. Annette también es directora de Mercadeo y Ventas del Hotel Marriot Panamá, al cual se unió desde 1988, al trabajar para el Marriott Dadeland en Miami, Florida. Annette tiene experiencia de más de 34 años en la industria turística. Trabajó para el Holiday Inn Panamá como directora de marketing y estuvo por 10 años en Air Panama Internacional.  Se graduó con una Licenciatura en Marketing de la Universidad de las Américas.

Sostiene que el turismo ha disminuido tanto que es imposible caer más bajo, por lo tanto, lo que queda es subir y recuperar el terreno perdido. En su opinión, el sector está totalmente desatendido, y debió haber tenido la máxima atención del Estado, con una política coherente que jamás ocurrió en el Gobierno saliente. “Lo más importante es dotar al Fondo Mixto de Turismo de recursos y cumplir con una ley que lleva ya más de un año desde que fue aprobada”, reclama la especialista.

El otro gran obstáculo, según Annette, es el anunciado Centro de Convenciones, que necesitaba haber sido promovido desde hace tres años. “Estamos a escasos tres meses de su eventual apertura, pero aún no se ha firmado el contrato con la empresa administradora que se había seleccionado”, demanda la entrevistada, quien sostiene que el problema es sólo de trámites burocráticos. A su juicio, lo peor es que el país está a punto de recibir una construcción sin equipamiento, ni administración, ni programación. La empresa que está a la espera de que se refrende el contrato es SME, empresa norteamericana, una de las más grandes del mundo, especializada en el manejo y administración de centros de convenciones.

Opina que, los países que inician la construcción de centros de convenciones generalmente inician su promocióncinco años antes, pero en Panamá aún la empresa no puede hacer nada al respecto. “Esos dos factores son los que más preocupan a los operadores y estrategas del sector turístico, porque aunque mañana arranquemos, ya tenemos un gran retraso y, probablemente, pasemos un año más sin resultados efectivos, porque estas cosas toma tiempo organizarlas”, especifica Cárdenas.

Explica que cuando el Fondo Mixto de Turismo, como organización público-privada, reciba los dineros para promocionar el país internacionalmente, la Autoridad de Turismo verá restada su competencia y, por lo tanto, deberá ser reformulada y reenfocar su plan de trabajo para operar de manera armónica con la otra institución., a la que recientemente le fueron inyectados los primeros cinco millones de dólares. “La Autoridad de Turismo deberá reenfocar sus esfuerzos en la promoción del turismo nacional, en la capacitación y tenemos que actuar rápido, meterle velocidad”.

Señala Murgas, profesor titular de Derecho del Trabajo de la Universidad de Panamá, que matemáticamente no habría tiempo para que en dos meses se haga una segunda vuelta porque se redujo el período de transición de cuatro meses a menos de dos meses. “Eso es un detalle que hay que tener en cuenta, si hay un nuevo consenso entre las fuerzas políticas”, evalúa el especialista, quien señala estar de acuerdo con el presidente Cortizo de establecer dos legislaturas en la próxima Asamblea y luego de redactada la Constitución, un referéndum.

Sostiene que el tema de la segunda vuelta hay que madurarlo mucho más porque depende de los contactos y reuniones que tengan los partidos políticos. “El tema surge de manera reactiva ante el bajo porcentaje obtenido por el presidente Cortizo, que casualmente también ocurrió en el pasado con Pérez Balladares, ambos del PRD, pero el día de mañana le podría ocurrir a otros partidos”.

El experto no cree oportuno entrar a rediseñar el sistema electoral en la nueva Constitución. Sostiene que se puede discutir después, de una manera más reposada y menos reactiva. “En esta ocasión –añade– se postularon demasiados candidatos en circuitos uninominales, lo que provocó que la mayoría de las alcaldías ganadas por el PRD es obtenida con mucho menos del 50% de los votos. Eso hace que haya que centrar la discusión primero en el tema de los circuitos electorales”.

Murgas Torraza obtuvo el título de Maestro de Enseñanza Primaria, en la Escuela Normal “Juan Demóstenes Arosemena”, con elevadas notas sobresalientes. Egresó luego con el título de Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, en la Universidad de Panamá, con el más alto índice académico de dicha Facultad. Esto le permitió ganarse una beca especial para realizar estudios de post-grado en Italia, donde obtuvo el Doctorado en Derecho Laboral, con el índice más alto de la Universidad de Roma. Cuando ejerció las funciones como ministro de Educación y Trabajo y como decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y como rector encargado de la Universidad de Panamá, dejó plasmada una fecunda labor constructiva.

Murgas recalca que los problemas del país son de tal profundidad que se requeriría una vía más amplia para una Constitución como tal. Fue enfático en que esto no es el remedio para la crisis institucional. “La Constitución y su eventual reforma es un instrumento, el reto es cambiar la ética de los políticos y de los ciudadanos”, finaliza.

El bastión del turismo

Annette Cárdenas es la directora y representante de la Cámara de Turismo –la “Camarita 13”- dentro de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (CCIAP), donde interactúan 15 cámaras que representan a igual números de sectores económicos. Annette también es directora de Mercadeo y Ventas del Hotel Marriot Panamá, al cual se unió desde 1988, al trabajar para el Marriott Dadeland en Miami, Florida. Annette tiene experiencia de más de 34 años en la industria turística. Trabajó para el Holiday Inn Panamá como directora de marketing y estuvo por 10 años en Air Panama Internacional.  Se graduó con una Licenciatura en Marketing de la Universidad de las Américas.

Sostiene que el turismo ha disminuido tanto que es imposible caer más bajo, por lo tanto, lo que queda es subir y recuperar el terreno perdido. En su opinión, el sector está totalmente desatendido, y debió haber tenido la máxima atención del Estado, con una política coherente que jamás ocurrió en el Gobierno saliente. “Lo más importante es dotar al Fondo Mixto de Turismo de recursos y cumplir con una ley que lleva ya más de un año desde que fue aprobada”, reclama la especialista.

El otro gran obstáculo, según Annette, es el anunciado Centro de Convenciones, que necesitaba haber sido promovido desde hace tres años. “Estamos a escasos tres meses de su eventual apertura, pero aún no se ha firmado el contrato con la empresa administradora que se había seleccionado”, demanda la entrevistada, quien sostiene que el problema es sólo de trámites burocráticos. A su juicio, lo peor es que el país está a punto de recibir una construcción sin equipamiento, ni administración, ni programación. La empresa que está a la espera de que se refrende el contrato es SME, empresa norteamericana, una de las más grandes del mundo, especializada en el manejo y administración de centros de convenciones.

Opina que, los países que inician la construcción de centros de convenciones generalmente inician su promoción y la certificación de profesionales idóneos para promover el producto local”, plantea.

Sostiene que Panamá tiene un reto de calidad de servicio, que en parte es un problema cultural y en parte es de educación y formación, pero que son aspectos que pueden mejorarse y convertirse en fortalezas para el país, si logran revertirse. “Se requiere de un amplio plan de certificación, empresa-gobierno, para la formación de personal adecuado”, dice Cárdenas, para quien la educación es un tema más a largo plazo. “En el debate sobre el turismo, el presidente Cortizo planteó la formación de un gabinete turístico, que reuniría a las instituciones gubernamentales que impactan directamente en el sector”, rememora.

La planificación para Cárdenas es de primordial importancia, pero que lamentablemente no está ocurriendo nada al respecto. “Estamos abriendo un centro de convenciones de muchos millones de dólares que no tiene una vía de acceso correspondiente a su tamaño e importancia. No se coordinó con los entes involucrados para completar la estructura de vialidad adecuada para esa obra”, objeta la experta en torno a la dificultad que habrá en el Paseo Amador, un problema que igualmente tendrá el futuro puerto de cruceros en la misma zona.

A pesar de todo, Annette tiene grandes esperanzas en el nuevo Gobierno, que ha dicho que uno de sus pilares importantes es, precisamente, el turismo. No se puede esperar mucho. Lo que prima es agilizar la burocracia y el plan comience a funcionar, tal y como se ha concebido desde el principio.

“Lo primero que tenemos que decidir es qué queremos ser, un país para los negocios o para la ecología o para las playas”, dice la especialista, quien sostiene que una Marca País es un posicionamiento que debe englobar el concepto de Panamá como destino para todos los viajeros que la visitan.

Pero lo que más perturba a Annette es el tiempo que apremia para poner al país de nuevo en la órbita de los grandes destinos turísticos, sobre todo, para que se reciba una demanda positiva de los visitantes, mientras se construye y promueve el mensaje y el eslogan turístico que recoja el espíritu de esa Marca País. Y señala algo reciente: “Hace poco hicimos una visita para promover Panamá en Boston, Washington y Nueva York, tres potenciales productores de viajeros al país, donde se hicieron dos presentaciones: una de aventura y la otra de negocios. La impresión fue sumamente positiva pero no entendían por qué no le habían mostrado antes Panamá, país al cual no tienen absolutamente en su radar. El mensaje fue claro y conciso: no nos estábamos vendiendo”. La parte positiva para Cárdenas es que hay un gran negocio, que solamente hay que ir a buscarlo vendiendo el producto.

A su juicio, el desafío del nuevo gobierno es colocar personas idóneas, que sepan del tema turístico a cabalidad. Para ella, ya resulta inconcebible que se vuelva a cometer el mismo error y designen a personas totalmente ajenas al área, porque es una delicada curva de aprendizaje que el país no está dispuesto a aguantar. “Necesitamos un equipo que sepa representar al país y saber exactamente lo que se necesita para atraer a los visitantes, que tengan el respaldo absoluto e inequívoco del presidente y su gabinete, para que hagan su trabajo sin intromisiones políticas”, finaliza Cárdenas.

Last modified: 17/06/2019

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